Un producto hecho marca: TOUS



Constantemente las marcas buscan la manera de hacer de sus iconos de marca, un elemento, un símbolo, o un arquetipo, con el que puedan representarse, en donde esté concentrado un punto esencial de toda su identidad, por lo que debe ser reconocible, memorable y además, único.

En el medio se conocen marcas como Shell, Apple, Nike, Starbucks, tan solo por mencionar algunas que han logrado ir más allá de su identidad hasta alcanzar un símbolo con el que han construido su identidad, como si se tratara de arte.

Estos son modelos de construcción que siempre han sido bastante similares, ya que, al momento de originarse una marca, esta nace con un elemento característico, y en base a él, adquiere reconocimiento y notoriedad, aunque con el tiempo llegue a disociarse de su símbolo con la finalidad de que este la abandere.

Pero existe un aspecto que resulta resaltante, y es cuando un producto llega a construir una marca y además logra convertirse en su icono. Si esto no se gestiona de la manera correcta puede sufrir un desgaste y grandes daños en términos de branding.

Un producto que se convierte en el icono de una marca

Este es el caso de Tous. En la segunda década a principios del siglo pasado, Salvador Tous en compañía de su esposa Teresa Ponsa, abrieron un pequeño taller donde reparaban relojes, al que rápidamente se le introdujeron piezas de joyería. Pero no fue sino 60 años más tarde, que sus descendientes, Rosa Tous, una de sus hijas, al encontrarse paseando observó a un osito de peluche dentro de un escaparate, trayendo a su memoria aquellos momentos felices que todos hemos tenido gracias a ese tipo de objetos. De esta manera se introduce dicho elemento como parte del logo de la marca, comenzando de esta manera una auténtica aventura, la del Oso Tous para convertirse en un auténtico reto de branding.

En la actualidad es una marca que se encuentra presente en 56 países con más de 700 puntos de venta, lo que la ha convertido en uno de los símbolos más reconocidos a nivel mundial debido a su posicionamiento en el que manejan la premisa de ‘lujo asequible’, ya que es posible encontrar joyas desde 25 a 10.000 Euros. Como era de esperarse, el oso se ha conformado como una parte fundamental dentro de este proceso de expansión, y como consecuencia ha sufrido un desgaste muy importante.

Un producto que ya no es un icono sino, una marca

El icono vio la luz en 1985, siendo un oso con el que se pretende capitalizar valores como la ilusión, el buen gusto, la ternura y el optimismo. Inmediatamente fue convertido en una pieza de arte y de joyería, convirtiéndose en el elemento más vendido de la marca, pasando de ser una edición de productos, a una gama completa, a finalmente un monoproducto, por lo que terminó capitalizando la marca, convirtiéndose en insignia de la misma, apoderándose de la propia identidad visual.

Tous nos ha presentado su icono en joyas, bolsos, relojes, carteras, camisetas, ropa de bebé, gafas de sol, tan solo por mencionar algunos, y no solamente como icono, sino como producto. Bolsos en forma de oso, joyas en forma de oso, carteras con el modelo ‘kaos’ llenas de osos, gafas con forma de oso.