El simbolismo en el zodiaco



Hablar del zodiaco de inmediatos podrían llevarnos a pensar en la compatibilidad de los signos como la compatibilidad de sagitario, pero eso es algo sumamente elemental, pues desde el comienzo de los tiempos, los cuerpos celestes en compañía de sus rítmicos y cíclicos movimientos se han encargado de ejercer una influencia que resulta fascinante sobre el espíritu humano.

Observar y entender el cielo, aprender a leer y escribir en él el presente, el pasado y el futuro fue sintetizado por los antiguos sabios en un solo diseño pictórico, a este se me conoce como el Zodíaco (o el Cinturón Celestial).

El zodiaco, se trata de una representación que es mucho más profunda de lo que quizás imaginamos debido a que refleja en su simbología, el proceso de los ciclos por los que transita todo lo que existe en el Universo.

El ser humano puede llegar a ser en sí mismo un sendero zodiacal, mediante el cual su sol personal (nuestro espíritu) realiza un circuito, un camino (del hebreo “zodi”) en el transcurso de un tiempo señalado, mientras busca el significado de la más importante peregrinación, la evolución.

JOHFRA

Johannes Franciscus Bosschart, nació en 1919 en Rotterdam. Siendo artista, su carrera se extendió por más de sesenta años, desarrollando un gran número de dibujos y pinturas que estaban influenciadas por la religión, la Biblia, astrología, antigüedad, magia, brujería, mitología y el ocultismo.

Su trabajo no se recibió de forma positiva durante los años que vivió, era visto como “un profeta en su propio país que no fue oído“. Ante sus representaciones, tanto los institutos de arte oficiales, como los museos y críticos, se mostraban escépticos, y negaban su trabajo. No obstante, él continuó dibujando y pintando, manteniendo una buena valoración de numerosas personas que compraron y contemplaron sus trabajos.

La Serie del Zodiaco que fue elaborada en 1973, fue un encargo que recibió de pintar los doce signos astrológicos, ante lo cual supo que sería inútil que le añadiera más ejemplos a los centenares de representaciones que hasta entonces existían. En tal sentido, decidió elevar los signos tanto como fuera posible mediante una meditación breve y una contemplación en la figura principal que quedaría como el punto focal de la concentración.

Son muchos símbolos que guardan relación con cierto signo, que conjugados en una armoniosa composición, le brindan a cada pintura más profundidad ofreciendo al observador más posibilidades para sus libres asociaciones.

También es posible encontrar la representación zodiacal en la escultura. En este caso se trata de un relieve en piedra donde se muestra el nacimiento del dios Mitra saliendo de un huevo (símbolo del tiempo eterno), el mismo se encuentra en el Great North Museum de Newcastle.

De acuerdo a las tradiciones antiguas, la “sustancia madre” es el orígen común para todos los cuerpos celestes, y de esa substancia primordial es que surgió el “Huevo dorado” y como una clave para su interpretación, las doce energías primordiales, el cinturón celestial, el círculo zodiacal.

Desde tiempos inmemoriales el zodiaco ha reflejado los conocimientos que tenían los antiguos sabios y magos en relación a la influencia oculta de las estrellas y de los cuerpos celestes sobre la Tierra, siendo este mucho mayor del que la astronomía moderna pudiera llegar a imaginar.

En sí, el ser humano es en sí mismo un sendero zodiacal, mediante el cual su sol personal (su espíritu) realiza un circuito, por medio de un viaje interior de aprendizaje, un zodiaco íntimo en la búsqueda del significado de la gran peregrinación.