El Land Art o, Arte ambiental



Se trata de un movimiento artístico surgido en los albores de los años setenta. Sus creaciones iniciales se encontraban relacionadas solo con esculturas las cuales se establecían en determinado lugar, donde había buena iluminación que tenían coste de tarifas planas, con lo cual creció como una manera crítica a las otras formas de prácticas escultóricas tradicionales las cuales se presentaban en una suerte de desacuerdo con el entorno y más aún, con el ambiente natural. En la actualidad, este tipo d arte abarca gran cantidad de medios artísticos. 

La conciencia del Arte Ambiental

Con solo leer su nombre es posible notar que es un arte que busca diferenciar a los artistas que buscan la conservación del ambiente, y los que no apuestan a ellos. A través de este tipo de expresión, las obras pueden involucrarse en la restauración de determinado paisaje hasta lograr que se convierta en su estado natural. 

Para el desarrollo expresivo de algunos artistas es posible que las locaciones suelan sufrir algún tipo de daños convirtiéndose en una especie de campo de residuos afectando el entorno natural y sus paisajes, por lo que terminan convirtiéndose en una manera de contaminación para el ambiente. 

Pero no todo es de color rosa para esta tendencia artística, pues también existen artistas que han ocasionado otro tipo de daños al intentar realizar una obra o criticar alguna. Es el caso del artista denominado Christo a finales de la década de los 60 en Australia, quien fue objeto de protestas tras envolver la costa de Little Bay, lo cual produjo el daño a algunos animales afectando de manera negativa el medio ambiente local. Tal situación llamó la atención de diversos entes internacionales y con ello a círculos medioambientales llevando a los artistas a buscar una manera innovadora de replantearse. 

España encallada entre naturaleza y arte 

España no ha sido la tierra más productiva en cuanto a artistas enfocados en el arte y la naturaleza, aunque muchos de sus sitios han sido denominados como obras de arte natural, por ejemplo Los Barruecos en Malpartida de Cáceres donde se ha fundado el Museo Vostell Malpartida. También se encuentran artistas como Alberto Sanchez, Cesar Manrique y Ángel Ferrant quienes trataron tanto el paisaje como la arquitectura de una manera conservacionista empleando materiales organicos e inorganicos. 

Para los siguientes años, otros artistas emplearon la cera, el barro, y la madera como materiales predilectos para representar su enfoque escultórico con los que trataban de conservar sus valores expresivos de origen. En esta lista representativa, encontramos en años más recientes a Perejaume, Adolfo Schlosser, Mitsuo Miura y Eva Lootz cuyo trabajo mantiene una representación especial a lo lingüístico, histórico y pictórico. 

Otra representación artística enfocada en esta tendencia es la denominada Petrolart empleada por el artista Jimmy Pons el cual recolectaba los residuos de petróleo encontrado en las costas y los reciclaba, con lo cual buscaba la sensibilización de la sociedad con respecto al uso responsable de este combustible en el ambiente. Dicha exposición fue llevada a sitios donde las personas podían estar en contacto con ellas y de esta manera poder llevar su mensaje.