El arte de los alimentos que consumimos



Todos los alimentos que consumimos tienen su encanto, pero cuando se trata de las mejores barbacoas con tapa, están fuera de serie debido a su encanto y un valorado sabor. Un ejemplo de ello es la variedad de barbacoa conocida como «a la piedra» con la que se realizan comidas que son verdaderamente deliciosas. 

Para ello, la base donde se cocinan los alimentos es una losa que se calienta con fuego de leña. La piedra llega a alcanzar una temperatura idónea con la que se puede cocinar especialmente, carnes y pescados. Preparar unas costillas de cordero en esta barbacoa siempre nos hará desear repetir la experiencia y la preparación pues es sencillamente fácil.

Para que nos salga realmente sabrosa es importante dejarnos llevar por ciertos trucos: la carne debe ser salada antes de que se coloque en la piedra, para luego darle vueltas, cada 30 segundos, hasta que podamos ver que ya está cocida al gusto que deseamos. De este modo, la carne será mucho más gustosa.

Las barbacoas que se hacen al aire libre son una gozada, aunque no siempre es posible disfrutar de ellas. Ante tal situación, la recomendación es comprar una barbacoa eléctrica. Si todavía no lo has probado, existen restaurantes que utilizan dicha técnica en la propia mesa.

En la actualidad es posible encontrar barbacoas eléctricas que han llegado a parecerse en mucho a las barbacoas tradicionales, también las hay vitrocerámicas, de aluminio, lisa o acanalada, de piedra, entre una variedad.

Las de plancha de piedra están acompañadas de una bandeja de acero inoxidable y piedra lávica. En ellas se cocina sin aceite ni grasas, tras lo cual se puede obtener una alimentación bastante natural y sin aditivos, manteniéndonos alejándonos del colesterol.

Si andamos en busca de consumir alimentos de manera saludable sin que lleguen a ser desabridos, bien sean pescados, carnes o verduras, en una plancha o barbacoa eléctrica se puede conseguir ese sabor natural del alimento y además disfrutar en casa de una suculenta barbacoa.

En las artes se ha visto continuamente representada la comida en el transcurso de los siglos. Pero la relación que existe entre arte y alimento no se trata tan solo de su representación, si bien a través del arte es posible ilustrar la historia de la gastronomía, un alimento visto en las artes va más allá de ser el “tema” de una obra, pues en numerosas ocasiones este llega a formar parte intrínseca del mensaje, significado, estilo, materia o soporte de una creación artística.

El arte y el alimento han encontrado nexos de unión muy variados con el paso del tiempo, algunos ejemplos que podemos citar en las culturas de Occidente pueden ser: 

  • Los mosaicos romanos dispuestos debajo de la mesa
  • Las representaciones medievales de la Última Cena 
  • Los apuntes de cocina de Leonardo da Vinci 
  • Las “Naturalezas muertas” del Barroco
  • La pintura de género, donde carniceros, polleros, vendedores de frutas y puestos de mercado toman un papel protagónico…
  • Platos preparados por artistas, poniendo en práctica la filosofía que regía sus propias obras y las de todo un movimiento artístico, como es el caso de la Cocina Futurista…
  • Hábitos de consumo de la cultura de masas, el marketing, el packaging y el fast food protagonizando obras de arte en la Posmodernidad.