El acceso al arte para las personas que presentan discapacidad visual



Inicialmente es importante tomar en consideración que todos tenemos derecho a acceder al arte y a la cultura, y esta viene a ser una premisa que no es posible poner en duda, ya que se encuentra consolidada incluso en los tratados internacionales de derechos humanos.

Contrariamente, lo que no se tiene muy en claro es qué hacer con los discursos artísticos, que por el lenguaje que emplean dejan a un lado cierto grupo de personas. Esta es una situación que se hace más evidente en el caso de las producciones artísticas y culturales, teniendo que ver con aquella de personas que presentan discapacidad visual, quienes no cuentan con alguna adaptación específica de las obras, por lo que no tienen forma de acceder a esos discursos artísticos, que predominantemente son visuales.

Desde esta discrepancia, es posible dejar en claro las limitaciones que presentan los lenguajes artísticos, y con ellas las dificultades que pueden ser encontradas al momento de su adaptación y eliminación de barreras, a fin de satisfacer de una forma adecuada las necesidades que presentan las personas con discapacidad, y que son las que generan su exclusión.

En consecuencia, resulta importante realizar un recorrido a través de las adaptaciones artísticas inclusivas accesibles, con el fin de poder reconocer e identificar los criterios con los que se ha logrado la inclusión, reconociendo las necesidades concretas de aquellas personas con discapacidad visual, y de este modo poder percibir y comprender una imagen visual.

Ante ello, se deben identificar las pautas y las recomendaciones de diseño, para intentar allanar los caminos con el objetivo de poder realizar adaptaciones a las obras artísticas acercando el arte y la cultura a las personas con discapacidad.

El arte se conoce por ser una capacidad humana que resulta básica dentro del desarrollo de nuestra especie y de nuestra sociedad. A través del arte se puede plasmar la capacidad de comunicar, transmitir, expresarse.

Mediante el arte se refleja nuestra esencia, ya que es una actividad sensibilizadora con la que se pueden transformar en algo trascendente aquellas cosas que suelen ser cotidianas para nuestra vida.

Tal situación se ve reflejada en la historia del hombre desde el inicio de su existencia en las pinturas rupestres más antiguas, es así como el arte hace su aparición como un instrumento de comunicación con el que se transmiten los mensajes más profundos, y que son necesarios para construir y organizar las sociedades.

En cuanto al desarrollo artístico, este tiene mucho que ver, tanto con la propia producción artística, como con su apreciación, deleite y estudio. En consecuencia, el arte, la cultura y la educación, se muestran como una tríada que es inseparable.

Los aspectos artísticos vistos desde lo educativo, mediante la educación artística, vienen a favorecer el desarrollo integral de las personas, desde su niñez y adolescencia. De acuerdo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, “Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.” (Artículo 27).

Es así como se puede afirmar que el acceso al arte y la cultura no solo se trata de un aspecto importante para el desarrollo socio-educativo de las personas, sino que también es su pleno derecho poder hacerlo.