Con un libro se celebraron las bodas de oro de los Tous y de la joyería

Ilustración de arte conceptual del oso Tous.


Tan solo basto andar unos diez metros para que fuese el inicio de lo que marcará la vida de Rosa Oriol en su boda. Aunque estos pasos fueron los que separaban la tienda de zapatos de sus padres, de la joyería que hasta entonces era regentada por sus suegros, los padres de Salvador Tous.

Estás dos familias vivían sobre sus respectivos establecimientos que se encontraban ubicados, uno frente al otro, en la calle del Born (entonces Borne) de Manresa, donde Rosa y Salvador iniciaron su vida en común, ya hace más de 50 años, en el pequeño negocio familiar que fue fundado en 1920 y que en la actualidad se ha extendido por más de 700 tiendas repartidas en 56 países por el mundo.

La historia de la firma Tous que hoy es gestionada por Alba Tous, viene a ser también la historia de una pareja de jóvenes de manresa que decidieron mirar más allá y que, en nuestros días, Rosa Oriol se ha encargado de relatar en un libro joya, (no pudo llamarlo de mejor forma) donde explica con la mayor naturalidad cómo, sin haberse dado cuenta, y sin más estrategia que no haya sido la de trabajar de lunes a sábado para hacer realidad sus sueños, construyeron un imperio de joyas y complementos que cuenta con un escudo de armas donde el emblema es un oso.

El libro del aniversario de TOUS

Inicialmente Rosa Oriol y Salvador Tous se conocían de toda la vida. Ella tenía dos hermanas, mientras que él era hijo único. Salvador siempre estuvo enamorado de Rosa, aunque ella no le hacía ningún caso hasta un día en que le acompañó a una competición de esquí y llegó a conmoverse de verlo quedar en los últimos lugares.

En ese momento ella tan solo tenía 17 años, mientras que él 22, pero un año después ya estaba casándose en su Manresa natal, sirio en donde también celebraron sus bodas de oro, en compañía de sus cuatro hijas, Rosa, Alba, Laura y Marta, y de sus diez nietos y sin dejar atrás a su oso.

Rosa y Salvador hasta ahora han vivido y trabajado uno al lado del otro, incluso han llegado a adoptar la misma imagen. “Muchos nos dicen si somos hermanos”, de forma divertida llega a contar Rosa Tous quien un buen día decidió cortarse el cabello y dejó de teñirse las canas llevada por la comodidad, y también siguiendo los consejos de su estilista de la peluquería New Look.

Cuando se encontró con su marido, a quien ella siempre le ha cortado el pelo, llegó a comprobar que, ciertamente, tenían gran parecido, como si se tratara de un par de hermanos. Pero mucho antes de llegar a mimetizarse físicamente, Rosa y Salvador ya mantenían un pensamiento único y en este querían hacer algo grande.

Señala Rosa Oriol que vio enseguida que la tienda que habían heredado de sus suegros se trataba del punto de partida con el que podían cambiar el concepto de joyería y con ello llegar a romper el muro que identificaba las joyas con algo inalcanzable, de esa alta joyería y la conocida como de consumo para las ocasiones entre ellas las bodas, bautizos, comuniones o aniversarios, donde existía un desierto en el que Rosa Oriol comenzó a sembrar osos mientras Salvador intentaba cuadrar las cuentas.