Comprar una obra de arte ya no implica un gasto millonario



Existe la creencia de que solo las obras de los grandes artistas son las que se encuentran en el mercado vendiéndose, pero contrariamente, cada día podemos encontrar gran número de ferias alrededor del mundo y galerías online, cosa que nos lleva a entender que los nuevos artistas en realidad cuentan con la capacidad de llegar hasta sus posibles clientes más allá de sus países de origen.

Las obras tienen más acceso

A nivel mundial, las ventas de arte y antigüedades han llegado a remontar unos US$57.000 millones tan solo durante el año pasado, lo que se traduce en un 11% que el año anterior, donde Estados Unidos encabezaba las listas seguido por el Reino Unido y China. Gracias al mercado online, las ventas han hecho crecer bastante el mercado, mientras que las ferias vuelven más asequibles sus obras. Una de estas ferias es la Affordable Art Fair (Feria del Arte Asequible), la misma se ha desbordado como la espuma desde que se inicio en 1999, en el parque de Battersea, Londres. En la actualidad se encarga de organizar ferias en aproximadamente 10 ciudades de todo el mundo.

En respuesta a las altas demandas, la más reciente Feria de Arte Asequible en Hampstead en Londres, decidió agregar a sus espacios un stand en donde expusieron retratos de perros. Para su fundador, Will Ramsay, la motivación se encontraba en demostrar que es necesario ser un gran poseedor de riquezas para tener acceso al arte, sin escatimar que el precio de una obra puede alcanzar los US$6.500, donde la media es US$780.

Esta es una empresa cuya entrada de dinero proviene del alquiler de espacios en sus ferias a las galerías de arte, pero también de los ingresos de las ventas de boletos y patrocinadores. Recientemente se inicio la venta por medio de Internet, lo que se ha convertido en un área que viene a complementar las ferias de arte, de acuerdo a Ramsay.

Otros horizontes

Hace un tiempo el artista británico, Paul West, realizo su primera venta por medio de la galería online Artfinder para un comprador ubicado en Australia, su emoción lo desbordó como era de esperase, hasta que entro en si y cayó en cuenta de que debía enviar su obra al nuevo dueño de manera segura. Durante el tiempo que ya lleva en este portal, West ha logrado vender alrededor de 47 cuadros, de los cuales un tercio fue a compradores radicados en Estados Unidos y en Australia.

Cuando un artistas ha pasado los 50 años de edad, las ventas fuera de su entorno, y en este caso online, le amplía sus oportunidades en el mercado. «Acceder al mercado global es maravilloso. Estaba produciendo trabajos de los cuales me sentía orgulloso, pero aparte de ferias de arte, era difícil que fuesen vistos», señala West.

En 2013, quien es el fundador y director de Artfinder, Jonas Almgren, se dedico al establecimiento de dicho portal con la idea de brindar a los artistas independientes una oportunidad al no estar representados por alguna galería, y con ello tener la posibilidad de vender sus obras.