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Dos poemas inéditos de Rafael Azcona y una felicitación por año nuevo

Abril 6th, 2008

EVIDENCIA

No hay cojones:
nos moriremos sin saber el nombre exacto de las cosas.
O sea:
sin enterarnos de nada.

… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …

La Nada,
esa cosa inmensa,
henchida de galaxias.
Y de sueños.

Rafael Azcona (1926 – 2008)

Marzo 30th, 2008

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[Fotografía de Uly Martín]

Dos entrevistas:

Sobre la vida

Sobre el oficio del guionista

Artículos de homenaje:

José Luis García Sánchez

Manuel Vicent

David Trueba 12 y 3

Daniel Gascón

Jonás Trueba

Hablemos de talento

Febrero 28th, 2008

“Parece claro lo que han pedido a los Reyes Magos tanto José Luis Rodríguez Zapatero como Mariano Rajoy. Me temo que tendrán que esperar nueve semanas, a la noche del 9-M (y, por lo que parece, los Reyes le traerán a uno su deseo y al otro, carbón).

A mí los Reyes Magos me han traído esta noche lo que les he pedido: Un guión para eurotalent durante 2008.

Una de las frases más geniales del maestro Billy Wilder es: “lo más importante en esta vida es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas. No se pueden convertir los incrementos de gallina en chocolate”. Efectivamente, ni los cineastas, ni los políticos ni los directivos de ninguna organización pueden convertir el estiércol en nada delicioso. Lo malo es que, insistentemente, lo intentan (y en Hollywood los guionistas siguen en huelga).

Un guión. De guíaguiar (ir delante mostrando el camino). La primera acepción del Diccionario de la Real Academia de la Lengua lo define como “Escrito en que breve y ordenadamente se han apuntado algunas ideas o cosas con objeto de que sirva de guía para determinado fin”. Brevedad y orden; por escrito; ideas; un determinado fin. ¿Cabe el Liderazgo sin guión?

Un guión es una buena historia. Ana Sanz-Margallón, una madrileña de 35 años que desde hace doce trabaja como analista y consultora de guiones para productoras de cine (ha trabajado en el desarrollo de más de una treintena de películas y ha revisado más de 1.000 guiones) ha publicado Cuéntalo bien. El sentido común aplicado a las historias. En menos de 150 páginas, de forma muy amena, revela verdades como templos.”

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Memorias del otro

Enero 8th, 2008

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“Este es un libro sobre el crimen perfecto. Sobre la memoria, sobre la imposibilidad de recordar. Sobre la imposibilidad de escribir libros sobre la vida que parezcan reales. Sobre las cuatro cosas que recuerdo de ti. Sobre todo es un libro sobre las mil cosas que no sé de ti y sobre las mil cosas que ignoro de ti, y quiero seguir ignorando.”

“Todo empieza con una pregunta: ¿cómo no me di cuenta de que te ibas a suicidar? De esta pregunta sale otra pregunta: ¿por qué tu muerte me produjo un alivio tan grande? De esta pregunta sale otra pregunta: ¿soy responsable de tu muerte? Y de esta pregunta sale una última pregunta: ¿por qué desde hace años arrastro un terrible sentimiento de culpa por tu muerte?”

Este es el texto de la contraportada de Amarillo, el tercer libro de Félix Romeo después de Dibujos animados Discothèque. Hemos tenido el honor y la suerte de poder publicarlo nosotros. No se parece a ninguno de los libros que hemos venido editando a lo largo de los últimos veinte años. No es un libro sobre cine. Es un libro raro y único, difícil de clasificar incluso para nosotros. También para el propio Félix Romeo. Quizá podríamos hablar de una especie de “memorias del otro”. Su tono intimista y casi privado se parece al de una carta. Una carta larga que trata de poner orden al pasado de una amistad truncada brutalmente un 27 de febrero de 1992, el día que Chusé Izuel, con tan sólo 24 años, decidió tirarse por la ventana del piso de Barcelona que compartía con el propio Romeo y Bizén Ibarra. Pocos días antes había enviado sus mejores cuentos a su ex novia, unos cuentos que serían publicados dos años después bajo el título de Todo sigue tranquilo, su único libro. Son los cuentos de un escritor joven con mucho futuro, el futuro que él mismo decidió arrebatarse. Pero ya se percibe en ellos la fuerza y la garra literaria que apunta Félix a lo largo de las páginas de Amarillo. Son también cuentos de amor desesperado que presagian la fatalidad a la que se vería abocado su autor.

Felix Romeo ha cargado con el dolor de esa fatalidad todos estos años hasta que finalmente ha conseguido escribir sobre ello. Y ha escrito un libro estremecedor, que te deja helado y casi sin respiración porque cuendo te metes en él es difícil salir y no hay muchos conductos de ventilación. Eso no quiere decir que no albergue esperanza. Muchas veces se confuden libros tristes por libros pesimistas. Y este es un libro triste pero también reconfortante. Es un libro que trata de comprender la vida y sus contradicciones. Amarillo es un libro sobre la vida que parece real, y lo es gracias a que abraza la vida, y se aferra a ella con fuerza.

[El blog de Amarillo]

[La acuarela de la portada es del pintor Pepe Cerdá.]

Leer (según Amos Oz)

Enero 4th, 2008

“El espacio que un buen lector prefiere labrar durante la lectura de una obra literaria no es el terreno que está entre lo escrito y el escritor, sino el que está entre lo escrito y tú mismo. En vez de preguntar: Cuándo Dostoievski era estudiante, ¿de verdad asesinó y robó a ancianas viudas?, prueba tú, lector, a ponerte en lugar de Raskolnikov para sentir en tus carnes el terror, la desesperación y la perniciosa miseria mezclada con arrogancia napoleónica, el delirio de grandeza, la fiebre del hambre, la soledad, el deseo, el cansancio y la añoranza de la muerte, para hacer una comparación (el resultado se mantendrá en secreto) no entre el personaje del relato y los distintos escándalos en la vida del escritor, sino entre el personaje del relato y tu yo secreto, peligroso, desdichado, loco y criminal, esa terrible criatura que encierras siempre en lo más profundo de tu mazmorra más oscura para que nadie pueda adivinar jamás la esencia de tu existencia, ni tus padres, ni tus seres queridos, no sea que se aparten de ti con espanto igual que se huye ante un monstruo.

“Mira, cuando lees la historia de Raskolnikov, siempre que no seas un lector chismoso sino un buen lector, puedes interiorizar a ese Raskolnikov, introducirlo en tus sótanos, en tus oscuros laberintos, tras las rejas y en la mazmorra, para que se encuentre allí con tus monstruos más vergonzosos y abominables y podrás compararlos con los de Dostoievski; los monstruos de la vida cotidiana no los podrás comparar nunca con nada pues tú nunca se los mostrarás a ningún ser humano, ni siquiera en voz baja, en la cama, al oído de quien se acuesta contigo por las noches, no sea que en ese mismo instante coja las sábanas espantado, se cubra con ellas y huya de ti gritando de terror.”

[Extracto de Una historia de amor y oscuridad, de Amos Oz.]

Desnudos (II)

Diciembre 26th, 2007

“Nunca antes había visto tan de cerca a una mujer; toda su belleza me rodeaba, su brazo rozaba el mío, los pliegues de su vestido caían sobre mis piernas, el calor de su cadera me abrasaba; sentía a través del contacto las ondulaciones de su cuerpo, podía observar la redondez de sus hombros y las venas azuladas de sus sienes. Añadió:
–¿Qué tal?
–Pues bien –proseguí con tono alegre, intentando ahuyentar aquella fascinanción que me aturdía.
Pero me detuve ahí; estaba entragado por completo a recorrerla con la mirada. Sin decir nada, me rodeó con su brazo y me atrajo hacia ella con un abrazo silencioso. Entonces yo la ceñí con ambos brazos y probé con mi boca su hombro; en él bebí deleitado mi primer beso de amor, en él paladeé el interminable deseo de mi juventud y la concupiscencia rescatada de todos mis sueños; después eché hacia atrás el cuello para poder contemplar mejor su rostro. Sus ojos brillaban, me inflamaban, su mirada me envolvía más que sus brazos. Yo estaba perdido en sus pupilas, nuestros dedos se entrelazaron; los suyos eran largos, delicados, recorrían mis manos con movimientos vivos y sutiles. Habría podido aplastarlos sin esfuerzo; los estreché a propósito para sentirlos con mayor intensidad.
Ya no recuerdo lo que ella me dijo, ni lo que respondí. Permanecí sentado durante mucho tiempo, perdido, suspendido, mecido por los latidos de mi corazón. Cada minuto acrecentaba mi embriaguez, cada segundo hacía que una nueva emoción me invadiera el alma; todo mi cuerpo se estremecía de impaciencia, de deseo, de felicidad. Sin embargo, permanecía grave, menos alegre que sombrío, serio, como absorvido por algo divino y supremo. Con la mano, ella estrechaba mi cabeza contra su corazón, pero suavemente, como si temiera aplastarla.”

Es un extracto de Noviembre de Gustave Flaubert, que edita Impedimenta en castellano (tuvo una edición anterior en El Aleph). Se trata de la primera novela de Flaubert. La escribió con apenas veinte años y, como apunta en el prólogo Lluís Mª Todó, él mismo la consideró su última obra de juventud, una especie de “ratatouille sentimental y amorosa” que nunca osó publicar. La indiscrección del mundo editorial no supo respetar la voluntad del escritor, y Noviembre fue editada por primera vez en 1910, muchos años después de la muerte de Flaubert.

Es una novela arrebatada, contemplativa pero llena de observaciones brillantes y siempre envolventes, propias de la prosa del que ya era, a sus veinte, un gran estilista.

[Arriba, El beso de Auguste Rodin]

Desnudos

Diciembre 21st, 2007

“La figura humana posando tumbada de espaldas con el culo como protagonista tarda mucho en aparecer en pinturas de desnudos femeninos y aún mucho más en la de masculinos. La primera que acude a mi mente (aunque no sé si la recuerdo por ser la primera o por ser la más bella) donde la posición reclinada acusa el contraste entre la esbeltez de la cintura y la rotundidad de las nalagas es, curiosamente, el primer desnudo de la pintura española, la Venus del espejo de Velázquez. Luego, tanto la pintura como la fotografía, nos han dejado abundantes y soberbias espaldas femeninas, pero la transparencia de la piel de la venus velazqueña no es fácil de igualar”

Es un extracto de Contra la desnudezúltimo libro de Oscar Tusquets Blanca, donde se reflexiona con humor e inteligencia sobre los desnudos en el arte y en la vida.

Fábulas de Velázquez en el Museo del Prado. Una oportunidad única para contemplar en directo la Venus del espejo.

Otra píldora tusquetiana: “Estoy cansado de cuando en una entrevista a una stripteasseuse, o simplemente a una actriz que aparece desnuda, se le pregunta si no se siente algo incómoda al mostrarse así en público, responda sistemáticamente que qué va, que no hay nada de extraño ni obsceno en ello, que, si lo analizamos, es de lo más sano y natural, se muestre tal y como vino al mundo. Pues no señor, mejor dicho, no señoras, Dios no las trajo al mundo de esta guisa, ni mucho menos, vinieron al mundo arrugaditas, ensangrentadas, ciegas, sin apenas pelo en la cabeza y sin ninguno en el pubis, sin tetas, sin cintura y con un culo nada atractivo; sin atisbo de vergüenza pero, a la vez, sin atisbo de exhibicionismo. Todo ello vendría más tarde y vendría por un aprendizaje cultural; es la cultura la que nos provoca la vergüenza y el deseo de transgredirla, es la cultura la que crea el erostismo. No debería extrañarnos; lo pretendidamente natural es enemigo de lo cultural, mejor dicho, la cultura nace como intento de poner orden al cruel caos de lo natural.”

Leer (según Montaigne)

Diciembre 18th, 2007

“No me canso de leer los ensayos de Montaigne. Así paso horas y horas de la noche en la cama. Me producen un efecto plácido, sedante; me dan un reposo delicioso. Encuentro a Montaigne de una gracia casi ininterrumpida, lleno de continuas, inagotables sorpresas. Una de estas sorpresas proviene, creo yo, del hecho de que Montaigne tiene una idea muy precisa de la insignificante posición que tiene el hombre sobre la tierra”

Esta cita proviene de nuestro admirado Josep Pla, el mejor discípulo moderno de Montaigne según Félix de Azúa, que ha escrito un bonito artículo a propósito de la nueva edición de sus Ensayos, que acaba de sacar Acantilado. Pero la fascinación hacia Montaigne no proviene solamente de la calidad de sus escritos, de su ingenio o de su erudición arrolladora. Su actitud vital y la modestia que lo llevó a encerrarse en su castillo para dedicarse plenamente a la lectura y al conocimiento, fascina tanto o más que sus escritos. Orhan Pamuk también le rindió homenaje en su discurso de aceptación del Premio Nobel, que ahora publica Mondadori con el título de La maleta de mi padre, su mejor libro según Félix Romeo.

Dice Pamuk: “El primer gran ejemplo de escritor libre e independiente que lee sus libros disfrutándolos, que discute con las palabras de otros escuchando solamente la voz de su conciencia y que se forma sus propias ideas y su propio universo hablando con los libros, es, por supusto, Montaigne, el precursor de la literatura moderna.”

Cátedra había editado anteriormente los Ensayos de Montaigne y de esa edición proviene el siguiente extracto en la que el pensador frances reflexiona sobre los libros:

“Mucho me agradaría tener un conocimiento más perfecto de las cosas, mas no quiero comprarlo a cualquier precio. Mi proyecto es pasar dulcemente, que no laboriosamente, lo que me queda de vida. Nada hay por lo que quiera romperme la cabeza, ni siquiera por el saber, cualquiera que sea su valor. En los libros sólo busco deleitarme mediante sano entretenimiento; o si estudio, solo busco con ello el saber que trata del conocimiento de mí mismo, y que puede instruirme para bien morir y bien vivir.”

[Arriba, fotografía de la estatua de Montaigne situada en la Rue des Écoles de París]